martes, octubre 28, 2014

la fosa


¿En qué momento dejamos de ver y nos convertimos en ciegos?
¿Cuándo dejamos de escuchar y nos volvimos sordos?
¿Qué día fue ese qué dejamos de sentir y nos ganó la indiferencia?

Porqué cuando el mundo se nos teñía de rojo y negro
dejamos de percibir los gritos y la angustia

Y es hoy que esa indiferencia
se levanta desde las fosas clandestinas,
sale de los obscuros rincones de la selva
y baja de los cerros

para gritarnos a la cara
todo lo que no escuchamos
y mostrarnos de las formas más horrendas
lo que no vimos

y nuestro interior se revuelve
angustiado
ante los hechos sucedidos
de los que no supimos saber 
y que hoy se vuelven crudos testimonios
de lo que nunca entendimos

y comprendemos
tardíamente
que no hay ya lugar seguro
para ocultar nuestro miedo

que nuestro mundo se derrumba
a pesar de que nos dijeron
que aquí no pasaba nada

la realidad
es que ciertamente
aquí no pasa nada
cuando los responsables
miran al vacío
y no encuentran la respuesta
que llene el vacío
que nuestros corazones sienten
al borde de esta abismo

el mal siempre estuvo
a nuestro derredor
hizo y deshizo
sin obstáculo
sin impedimento
sin remordimiento

las sombras siempre fuimos
nosotros
que nunca quisimos saber
de las víctimas
del dolor
de la ausencia
de la injusticia
de la indiferencia 

hoy que nuestros ojos
se abren aterrados
que nuestros oídos escuchan
la fuerza de los gritos
no distinguimos
el bien del mal
lo blanco del negro
no entendemos
cuando paso todo esto

pero la mayor de todas
las angustias
es no saber
cuando
y como
parará todo esto